

El vino siríaco
Del altar a la mesa.
Midyat se encuentra en el corazón del Tur Abdin, una meseta cuyo nombre significa en siríaco «la montaña de los siervos de Dios». Monasterios, empezando por Mor Gabriel, fundado en el año 397, aldeas de piedra y viñedos conviven aquí desde hace siglos.
En la tradición siríaca, el vino pertenece al altar antes que a la mesa. Su lugar en la sagrada liturgia convirtió la viticultura en estas tierras en algo más que un sustento: en parte de la fe.


